Estas son las situaciones que vemos con regularidad.
Nada de esto ocurre cuando tienes un abogado que trabaja para ti (no para el vendedor, no para el agente) desde el primer momento.
- Propiedades con ampliaciones no declaradas que no están registradas y no pueden venderse legalmente
- Compras en las que el vendedor tenía deudas pendientes vinculadas a la propiedad que pasaron al comprador
- Contratos firmados bajo presión donde el comprador no entendía lo que estaba aceptando
- Compradores que descubrieron irregularidades urbanísticas años después de la compra, cuando ya no había nada que hacer
- No residentes que pagaron miles de euros de más en impuestos porque nadie estructuró la operación correctamente